El Reino Unido está debatiendo una norma por la cual los empleadores tendrían que solicitar consentimiento antes de instalar herramientas de vigilancia sobre los empleados. Entre los métodos considerados se incluyen evaluaciones de productividad mediante IA, registro de pulsaciones de teclas y biometría.

El artículo de The Register describe la iniciativa como propuestas, no como una regulación ya aprobada. Del resumen disponible tampoco queda claro quién elaboró exactamente las propuestas, a qué organizaciones se aplicarían ni cuál podría ser el mecanismo de consentimiento.

El tema es relevante para empresas y trabajadores, ya que afecta a los métodos para medir la actividad y controlar el trabajo. Sin embargo, los datos disponibles son insuficientes para evaluar las consecuencias jurídicas o la probabilidad de que se apruebe la norma.