El gobernador de Texas, Greg Abbott, congeló los gastos estatales en las nuevas cámaras Flock con funciones de vigilancia de IA. La decisión siguió poco antes de la publicación de una investigación de Texas Tribune sobre los gastos en este sistema.

Según la descripción presentada, el estado gastó más de 30 millones de dólares en las cámaras. La mayor parte de los fondos, como se informa, se recaudó mediante un recargo de 1 dólares por cada póliza de seguro; se vinculó a la lucha contra el robo de catalizadores.

La historia es importante porque las cámaras Flock han enfrentado críticas por motivos de privacidad en distintos frentes políticos. Del material disponible no está claro si la congelación implica la cancelación total del programa o solo la suspensión de nuevos gastos.