Google ha detenido el funcionamiento de una nueva función de inteligencia artificial en el servicio Google Earth apenas un día después de su implementación. La herramienta permitía a los usuarios crear imágenes sintéticas mediante solicitudes de texto y superponerlas sobre fotografías satelitales reales del terreno.

La decisión de desactivar la función siguió a una rápida reacción negativa por parte del público y de expertos, quienes temían la propagación de desinformación. Los ejemplos de demostración ya incluían la creación de imágenes falsas de refugiados en fronteras y de las consecuencias de bombardeos en zonas de conflicto, lo que convertía al mapa mundial en una plataforma para deepfakes.

Los críticos señalaron que la capacidad de editar la realidad mediante descripciones de texto difumina la línea entre datos fácticos y ficción. En respuesta a estos riesgos, el gigante tecnológico eliminó operativamente el acceso a la funcionalidad controvertida sin esperar a que la situación evolucionara further.