Las tres mayores compañías discográficas —Universal Music Group, Sony Music y Warner Music Group— han presentado una propuesta para establecer normas según las cuales las canciones creadas con inteligencia artificial no serán admitidas en las listas de éxitos musicales. La esencia de esta iniciativa se reduce a una prohibición total de que dicho contenido ingrese en los rankings de popularidad.

Esta propuesta va significativamente más allá de las ideas anteriores expresadas por la Asociación de la Industria Discográfica de América (RIAA), la Federación Internacional de la Industria Fonográfica (IFPI) y el sindicato SAG-AFTRA. Estas organizaciones habían sugerido previamente únicamente crear un sistema de etiquetado estandarizado para la música generada o creada con ayuda de la IA.

La nueva postura de los grandes sellos marca una transición desde la exigencia de transparencia hacia un intento de exclusión total de la creatividad algorítmica de los indicadores oficiales de éxito de la industria.