Debian votó a favor de permitir que los desarrolladores utilicen herramientas de IA para crear, mantener y documentar la distribución Linux. El proyecto también reconoció que el uso responsable de la IA puede aumentar la productividad de los desarrolladores.

Según la nueva política, la IA generativa no recibe ninguna exención ni un régimen especial: los materiales preparados con su ayuda están sujetos a los mismos estándares que cualquier otra contribución de los participantes de Debian. Los desarrolladores consideraron propuestas para prohibir las contribuciones creadas mediante herramientas de IA.

La decisión es importante como ejemplo del enfoque de un gran proyecto de código abierto hacia la IA generativa: el énfasis se pone en los requisitos generales para los participantes, no en el origen del código o la documentación. Sin embargo, el material disponible no revela el contenido de todas las propuestas consideradas ni el mecanismo de verificación de dichas contribuciones.