Anthropic prueba Claude Code para el mantenimiento diario de sus propias aplicaciones. Según The Decoder, en unas pocas semanas la herramienta creó 388 solicitudes de fusión de cambios y, tras revisión humana, se fusionaron el 46% de ellas.

Las tareas incluyeron la búsqueda de fallos mediante fuzzing y la eliminación de código no utilizado. El inventor de Claude Code, Boris Cherni, calificó el resultado como «señales tempranas de que esto podría ser posible».

La relevancia del experimento reside en evaluar un escenario en el que la IA realiza trabajo técnico continuo dentro de la empresa, no solo generación de código puntual. Sin embargo, la información disponible se presenta como metadatos de una única fuente independiente, por lo que persisten dudas sobre la calidad de los cambios y la distribución de tareas.