
La gobernadora de Virginia, Abigail Spanberger, ordenó adoptar medidas destinadas a otorgar a las comunidades locales mayor influencia sobre el desarrollo de los centros de datos y ralentizar las aprobaciones. El estado ya es conocido como la capital mundial de los centros de datos.
La orden ejecutiva №22 prohíbe a los funcionarios del poder ejecutivo firmar acuerdos de confidencialidad sobre proyectos de centros de datos. El documento también exige acelerar la implementación de normas sobre el ruido y revisar el funcionamiento de los generadores de respaldo utilizados por los centros de datos.
Para los residentes, esto significa un posible aumento del control público sobre los proyectos y su impacto en el entorno local. Sin embargo, los materiales proporcionados no especifican plazos, el mecanismo de participación de las comunidades ni qué proyectos se verán afectados en primer lugar.
comentario editorial
Por qué importa
La consecuencia probable es un mayor control público y una verificación adicional de los proyectos a nivel estatal y de las comunidades locales. La próxima señal observable será la publicación de los detalles de la orden y los nuevos requisitos de ruido. Existe una incertidumbre significativa relacionada con el hecho de que el paquete contiene solo una sinopsis de la fuente, sin el texto primario del documento.