El desarrollador de OpenAI Codex, Éric Provancher, advirtió que ejecutar más de dos subagentes de IA en paralelo casi siempre aumenta el consumo de tokens sin una mejora notable en la calidad. Según su descripción, los ejecutores se verifican mutuamente debido a la falta de confianza; él denominó a este efecto «impuesto de coordinación».

Como ejemplo, Provancher citó un proyecto de refactorización en Python: 1 393 agentes gastaron en ello tokens por valor de 20 000 dólares, aunque, según su estimación, un solo agente Astra podría haber realizado la tarea por una suma significativamente menor.

El sentido práctico de la declaración no radica en un rechazo total del trabajo paralelo, sino en la necesidad de comparar sus beneficios con los gastos de conciliación de resultados. No obstante, los materiales originales no permiten verificar los detalles del proyecto, la calidad del resultado o el tamaño exacto del ahorro.