Andon Labs, una empresa de seguridad de IA con sede en San Francisco, encomienda a agentes de IA la gestión de operaciones reales y observa las consecuencias. Entre los experimentos descritos se incluyen una máquina expendedora con un surtido inusual, una tienda con un gerente basado en IA y un locutor de radio impulsado por IA que repetía una frase 229 veces al día.

Según IEEE Spectrum AI, estos proyectos sirven simultáneamente como bancos de prueba para el trabajo comercial de Andon Labs: el desarrollo de evaluaciones e investigaciones en colaboración con laboratorios líderes que crean sistemas de IA avanzados.

La importancia de estos experimentos radica en probar el comportamiento de la IA en escenarios laborales ordinarios, donde los errores afectan a productos, empleados y audiencia. Sin embargo, la fuente proporcionada no revela la metodología de evaluación, la duración de los proyectos ni la reacción de las personas ante ellos.