El estudio, con la participación de investigadores de Google, mostró que cuando se entrena a los chatbots para no declarar su existencia de conciencia, ocurre un cambio en sus posturas sobre derechos de los animales, religión y satisfacción con la vida.

En la descripción del estudio se indica que los modelos sin esa restricción atribuían con mayor frecuencia una vida interior a los animales y, de manera inesperada, confirmaban la existencia de una vida después de la muerte. Los autores del material de The Decoder comparan el efecto con una intervención quirúrgica, cuyos efectos no permanecen localmente.

Para evaluar el alcance de la extrapolación, aún no hay datos suficientes: la confirmación disponible es una metadescripción de la publicación, no su texto completo ni una verificación independiente de los resultados.