Los propietarios de restaurantes consideran la IA generativa como una forma de mejorar rápidamente los menús. Sin embargo, según el sinopsis de TechCrunch AI, los comensales son capaces de notar a nivel sensorial que algo no está bien con esa comida.

El problema declarado está relacionado con la monotonía: los menús creados con IA generativa pueden parecer poco atractivos para los clientes. La descripción disponible no especifica de qué restaurantes, platos o sistemas se trata.

La conclusión práctica sigue siendo limitada: es importante que la industria de la restauración tenga en cuenta no solo la velocidad de preparación del menú, sino también la reacción de los comensales. No hay suficientes datos sobre la escala del fenómeno ni ejemplos confirmados.