SpaceX ha comenzado la construcción de una nueva planta de energía destinada a alimentar los centros de datos Colossus, propiedad de xAI. A pesar del inicio de las obras para crear nueva capacidad energética, la empresa no planea desmantelar en el futuro inmediato las turbinas ya instaladas, que fueron erigidas sin los permisos necesarios.

Según los datos disponibles, el proceso de eliminación de estos objetos no autorizados tomará un tiempo considerable. La liquidación total de las turbinas que carecen de aprobación oficial no se espera antes de un año o incluso más tarde, lo que crea una situación de coexistencia de instalaciones energéticas nuevas y antiguas en el mismo sitio.

La situación actual subraya la complejidad de coordinar el despliegue rápido de infraestructura para la inteligencia artificial con el cumplimiento de las normas regulatorias. Mientras la nueva estación entra en funcionamiento, las viejas turbinas continúan formando parte del paisaje, a pesar de su estatus legal.