Según el material del blog de desarrolladores de NVIDIA, la creación de un agente de IA de alto rendimiento no se reduce exclusivamente a la selección de los modelos más adecuados. El factor clave del éxito es el «arnés» (harness): la envoltura arquitectónica que rodea al propio modelo.

Este enfoque desplaza el foco de atención desde la búsqueda del algoritmo ideal hacia el diseño de la estructura correcta de interacción. Es precisamente la arquitectura circundante la que determina cuán eficazmente podrá el modelo ejecutar las tareas encomendadas en condiciones reales.

La publicación subraya que ignorar la importancia del entorno sistémico puede limitar el potencial incluso de los modelos más avanzados. El desarrollo de sistemas agentivos requiere un enfoque integral de la ingeniería de software.