La Agencia de Medio Ambiente del Reino Unido ha iniciado oficialmente procedimientos penales contra cuatro ex empleados de la empresa Southern Water. Entre los acusados se encuentra el exdirector ejecutivo de la organización, Matthew Wright.

Se han presentado cargos de conspiración para cometer fraude contra todos los implicados. Esta acción marca una transición de la supervisión regulatoria a un proceso penal completo contra la dirección de la compañía de suministro de agua.

Este desarrollo subraya la gravedad de las presuntas infracciones, ya que las autoridades estatales han decidido utilizar mecanismos de derecho penal para responsabilizar a ex altos directivos.