Según un informe de MIT Technology Review AI, en el futuro próximo la inteligencia artificial podría comenzar a revisar los currículums de los solicitantes antes que cualquier ser humano. Sin embargo, existen razones graves para dudar de la capacidad de tales sistemas para evaluar a los candidatos de manera imparcial.

Los investigadores ya han establecido el hecho de que los grandes modelos de lenguaje adoptan prejuicios humanos directamente de los datos en los que se entrenan. Esto significa que el algoritmo puede reproducir e incluso amplificar los estereotipos existentes en la sociedad al tomar decisiones de contratación.

Esta situación crea el riesgo de que el cribado automatizado resulte ser una herramienta menos objetiva que la selección humana tradicional, a pesar de la creencia generalizada sobre la neutralidad técnica de las máquinas.