El debate sobre el desarrollo de la inteligencia artificial se ha centrado tradicionalmente en los algoritmos, la potencia de cálculo o las inversiones masivas en nuevas fábricas de semiconductores y centros de datos a hiperescala. Sin embargo, la publicación MIT Technology Review llama la atención sobre el hecho de que, bajo cada uno de estos logros, yace otra capa de innovación menos visible que los hace posibles: los materiales avanzados.

Según el informe, son precisamente los avances en la ciencia de los materiales los que sirven de base para la realización de rupturas tecnológicas en el ámbito de la IA. Sin la creación de nuevas sustancias y estructuras, el progreso en el hardware y la capacidad de cómputo sería imposible, a pesar de todos los esfuerzos en otras direcciones.

La cobertura actual del tema suele pasar por alto este aspecto fundamental, concentrándose exclusivamente en el nivel de software o en proyectos de infraestructura. El reconocimiento del papel de la ciencia de los materiales cambia la comprensión de la cadena de valor en la industria de la inteligencia artificial.