Los primeros robots compañeros comenzaron a generar una conexión emocional notable en los usuarios aproximadamente desde 2017, según se indica en el material de IEEE Spectrum AI. Dichos dispositivos poseían personalidad, se desplazaban, hacían bromas y respondían a las interacciones humanas.

Sin embargo, los modelos tempranos dependían principalmente de comandos de voz simples y contaban con un conjunto limitado de funciones. Tras disminuir el interés inicial, muchos dispositivos, según describe la publicación, quedaron sin uso.

Los usuarios compararon el cierre de algunas empresas y la desconexión de sus servidores con la pérdida de una mascota doméstica. El material fue preparado con el apoyo de Ollobot; en el paquete disponible no se incluye el artículo completo ni existe confirmación independiente de estas observaciones.