Según los informes, el último asesor designado por el presidente de EE. UU., Donald Trump, para cuestiones de inteligencia artificial, ya ha abandonado su puesto. Se trata del director del Centro de Estándares e Innovación en IA (CAISI), que quedó vacante poco después de que David Sacks dejara dicho cargo.

Esta situación subraya la alta rotación de personal en puestos clave relacionados con la regulación tecnológica en la nueva administración. Las fuentes describen el rol del director del centro como una 'puerta giratoria', lo que indica una inestabilidad sistémica en la formación del equipo responsable de la estrategia de desarrollo de la IA.

La dimisión se produjo menos de un año después del inicio de las operaciones del centro renovado, lo que pone en duda la continuidad de las iniciativas declaradas anteriormente. Por el momento, la información sobre el nombre del sucesor o las razones de una salida tan rápida del nuevo director no se revela en los materiales disponibles.