Según un estudio realizado entre 107 empresas, el gasto en infraestructura de inteligencia artificial está creciendo más rápido que la capacidad de las organizaciones para ver o gestionar las consecuencias económicas. La mayoría de las empresas utilizan para sus proyectos de IA las infraestructuras habituales de proveedores de hiperescala y las API de los proveedores de modelos.

Sin embargo, las siguientes inversiones se dirigen a recursos informáticos especializados que casi ninguna de ellas utiliza hoy en día. Más de la mitad de las empresas planean cambiar o añadir proveedores en el plazo de un año, y muchas lo harán en un trimestre.