Durante un experimento de campo con la participación de 1559 jueces paquistaníes, se descubrió que el uso del asistente de IA JudgeGPT llevó a un aumento del 6,3 por ciento en la cantidad de casos resueltos. Sin embargo, la condición clave para el éxito fue la presencia de capacitación práctica: el aumento de eficiencia se observó exclusivamente entre aquellos jueces que recibieron una instrucción especial sobre cómo trabajar con el sistema.

Los investigadores no tienen datos sobre efectos positivos en grupos que no recibieron preparación; en tales casos, la efectividad de la herramienta se redujo efectivamente a cero. Los autores del estudio estiman el retorno económico de la implementación de esta tecnología, incluyendo los costos de capacitación, en hasta 38,50 dólares por cada dólar invertido.

Los datos obtenidos subrayan que la mera implementación de algoritmos no garantiza la solución de los problemas del sistema judicial. Sin invertir recursos en capital humano y la adaptación del personal, las innovaciones tecnológicas pueden resultar inútiles para descongestionar los tribunales.